- PRÓLOGO -
Cuatro muchachos, uno de ellos era pelinegro y con los ojos avellanas, otro también pelinegro pero con la piel clara y los grises, otro de pelo castaño claro y ojos ambarinos y con cicatrices en la cara y por último estaba uno de piel pálida, ojos azules acuosos y pelo marrón.
Estos cuatro amigos eran conocidos como Los Merodeadores y eran los bromistas por excelencia del colegio y los que les sacaban las canas verdes a la profesora McGonagall, o como ellos la llamaban Minnie.
Los cuatro muchachos se habían echo amigos nada más conocerse en su primer año de curso en la escuela Hogwarts de magia y hechicería, los dos primeros James Charlus Potter y Sirius Orion Black, se conocieron en el expreso rumbo al colegio, mientras que al tercero, Remus John Lupin lo conocieron en la estación de Hogsmeade y a Peter Pettigrew, lo conocieron ya en la embarcación cuando Sirius con intención de hacer una broma lo tiró al lago. Desde entonces y cuando se dieron cuenta de que los cuatro habían quedado en la misma casa se hicieron amigos inseparables y leales, y juntos vivieron muchas situaciones emocionantes, hicieron bromas a man salvo y lo más importante y por lo que se sentían más que orgullosos, la joya de su corona, era el Mapa del Merodeador, un viejo pergamino al cual habían hechizado para que mostrase plano completo del castillo y sus alrededores ,así como de los pasadizos secretos, y la posición de cada persona dentro castillo.
Este mapa les había servido para hacer todo tipo de bromas y salir indemnes, la mayoría de las veces, de un buen castigo por parte de la profesora McGonagall.
Ahora a martes 2 de mayo de 1978, estos alumnos se dirigían corriendo hacia el Gran Comedor en donde el director Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore, les había convocado, ya que tenía un comunicado importante que darles.
Y ellos..., bueno pues iban tarde ya que tanto James como Sirius, se habían quedado dormidos y habían tenido que ser despertados por Aguamenti por parte de Remus, al no conseguir que estos se levantaran.
Por lo que cuando abrieron las puertas, todos se les quedaron mirando, y en vez de acobardarse, alzaron la cabeza con arrogancia y orgullo, ya que, sobre todo a Sirius y a James, no había nada que les gustase más que llamar la atención.
James se deslizó sobre el banco de su mesa dando un beso a su ahora-por-fin novia Lily Evans, quien le miró reprobatoria-mente, a lo que este simplemente respondió con una sonrisa de supuesta inocencia, con la no engañaba a nadie.
- Buenos días peli-peli - saludó Sirius, quien se había sentado al lado de James y en frente suya estaban Remus y Peter, mientras que a su otro lado estaba Marlene McKinnon, a Lily con una sonrisa, la cual fue contestada con una mirada fulminante por parte de Evans.
- ¿Cuantas veces te he dicho Black que para ti soy Evans, no peli-peli, ni pelirroja, ni ningún otro sobrenombre? - le dijo enfadada.
- Joer, que humor tienes PELI-PELI, - dijo Sirius resaltando el apodo por el cual se refería constantemente a la chica, y dando le una palmada en la espalda a James, dijo - Madre mía, Cornamenta, amargadita me la tienes, haber si le das lo suyo - dijo con una sonrisa, ganándose una mirada de basilisco por parte de Lily y una colleja de James.
- ¡Auch! James... Eso ha dolido - dijo mientras se sobaba la cabeza, aunque en verdad no le había dolido, pero le encantaba dramatizar las cosas.
- Pues la próxima vez te piensas las cosas antes de abrir esa bocaza que tienes, querido Canuto - dijo James al tiempo que miraba embelesado a Lily, quien al darse cuenta de que la estaban mirando, se ruborizó, haciendo que sus mejillas adquiriesen el mismo color que su pelo.
- Mandilón - susurró Sirius por lo bajo para que nadie le escuchase - Bueno... y porque de esta encantadora reunión mi querida Rubita - dijo al tiempo que pasaba el brazo por encima de los hombres de Marlene.
Esta con una rápida sacudida se quitó de encima el brazo de Sirius y como Lily anteriormente le fulminó con la mirada.
- No lo se, y para ti Black, soy McKinnon - dijo echando chispas por los ojos.
- Venga rubita, cuando vas a reconocer que te mueres por probar este cuerpazo digno de un Dios - dijo Sirius mientras contoneaba su cuerpo y hacia un sutil gesto de insinuación levantado las cejas y dedicandole una miraba que hacia que casi toda la población femenina de Hogwarts estuvieran babeando por él.
Remus previniendo lo que iba a suceder, intento salvar a su amigo ya que veía que sus dos amigas iban a aliarse para acabar con él.
- Bueno esperemos que no sea nada grave, con los tiempos que corren... - dijo esto último con un suspiro, y a pesar que era un tema que preocupaba a todo Hogwarts, había conseguido lo que se había propuesto.
Y era verdad, algo había tenido que pasar para que todos los estudiantes estuvieran a las ocho en punto de la mañana en el gran comedor. Ayer la jefa de su casa les había informado a los prefectos que mañana a las ocho en punto todos lo alumnos debían estar en el gran comedor ya que una noticia importante les sería dicha. Remus se preguntaba a si mismo que cuanto tardaría en aparecer el director, ya que por lo que podía ver, todos los estudiantes se encontraban ya allí.
Y su pregunta fue respondida ya que por la puerta por la que accedían los profesores al gran comedor, entró el director, y sin decir ni una sola palabra, se puso de la mesa de los profesores y con un ligero movimiento de varita hizo un hechizo de expansión al gran comedor, hecho que hizo que todos se miraran extrañados, para luego hacer aparecer dos mesas y alargar las cuatro mesas ya existentes.
Los murmullos sobre el extraño comportamiento del profesor no se hicieron de esperar, sin embargo todos ellos quedaron silenciados cuando las puertas del gran comedor se abrieron dejando entrar a un grupo de personas de lo más variopinto, que causo un montón de revuelo y distintas emociones para las diferentes personas que allí se encontraban.
Y el revuelo se armo en el gran comedor.
Había gente a la que los merodeadores podía identificar y otras a las que no. En las primeras personas que reparó James fue en sus padres Fleamont y Euphemia Potter quienes fueron rápidamente a saludar a su hijo y a los amigos de estos ya la sra Potter los consideraba también como sus hijos, aunque había algo que no le gustaba del pequeño Peter. Los señores Potter cuando llegaron a la altura de su hijo pudieron reparar en su gran sonrisa y en como su mano agarraba la de una pelirroja que estaba sentada al lado suyo. Y Euphemia no pudo evitar sonreir de felicidad por su pequeño Jamie.
Quienes compartían también una sensación de felicidad parecida a la de James eran Peter Pettigrew quien fue abrazado por su madre, Remus quien al ver a sus padres se levantó para abrazarlos ya que los quería mucho, debido a que para él eran los más importante en este mundo a pesar de sus amigos, ya que en vez de sentir asco o rechazo por lo que era, como mucha gente hacía con los que eran hombres lobos, sus padres siempre le habían apoyado y ayudado desde que fue mordido cuando era un niño.
Otra persona quien también estaba feliz era Lily al ver a sus padres, a quienes les dio una gran sonrisa, sin embargo su sonrisa quedó un poco opacada al ver que, junto a sus padres venían su hermana Petunia y su reciente, y nada agraciado ni simpático cuñado, Vernon Dursley, quien parecía una morsa con patas. Ya se me esta pegando el lenguaje de James, pensó Lily, aunque era verdad.
Sin embargo el último del grupo de los merodeadores no estaba para nada feliz ya que toda la alegría que tenía al ver a los padres de sus amigos, se le fue al ver como su familia, sus padres, su prima Narcissa, y encima la loca de Bellatrix entraban en el gran comedor, sin mirarle siquiera, y si lo hacían era para nada más que dedicarle una mirada de odio. Y en esa había sido el único tipo de mirada que había recibido de la gran parte de su familia desde que se fue de su casa con 16 años, provocando que fuera desde ese momento considerado un traidor a la sangre y fuera removido del árbol de la familia Black, al igual que todos aquellos que se oponían a la supremacía de lo que se consideraba que debía ser un buen sangre pura, perpetuar el estado de sangre pura y despreciar a todos aquellos que fueran distintos a ellos.
Con la única de su familia que se hablaba era con su tío Alphard Black, el cual le había dejado una gran herencia, haciendo que gracias a este Sirius pudiera independizarse financieramente. A la par que con su prima Andromeda Tonks de soltera Black, quien para sorpresa de Sirius también se encontraba en el gran comedor junto a su marido Ted Tonks, y su pequeña hija Nymphadora, quienes al igual que él, recibían miradas de odio y desprecio por parte del resto de los Black. Ignorando los ambos se fundieron en un abrazo.
No tuvo tiempo de decirla nada ya que el profesor Dumbledore mandó que la gente se fuera sentando, diciendo que aquellos que quisieran podían sentarse con su familia, o bien sentarse en una de las mesas de las dos mesas que había echo a parecer.
Cuando todo el mundo se hubo sentado, James, Lily, Remus y Peter, se sentaron con sus padres (y hermana en caso de Lily), excepto Sirius que se había sentado con los Tonks, reinó el más absoluto en el comedor.
- Queridos ex-alumnos, familiares y el resto de personas, sean bienvenidos al colegio Hogwarts de Magia y Hechicería - dijo Dumbledore con su típico tono de jovialidad - a ustedes y a los estudiantes que aquí se encuentran han sido convocados aquí, debido a que en el día de ayer recibí una carta sobre algo que creo que será de su interés...
Flashback
Dumbledore se encontraba en su despacho comiendo uno de sus muy queridos caramelos de limón. No hacía más que unos minutos que se habían ido de su despacho el alumno de slytherin Severus Snape y el jefe de su casa Horace Slughorn. Ambos habían tenido que hablar, convencer e intentar persuadir al joven estudiante de que no le dijera a nadie sobre la condición lupina de Remus Lupin, de la cual se había enterado Severus, al haber sido victima de una cruel broma por parte de Sirius Black, de la cual el slytherin había salido ileso gracias a la intervención de James Potter.
Había costado mucho convencerlo, ya que él quería gritar a los cuatro vientos sobre lo que Remus era. Por suerte consiguieron convencerle, aunque para ello tuvieron que recurrir al chantaje emocional y al soborno. Ya que, si bien no se sentía para nada orgulloso de ello, el profesor Dumbledore había tenido que apelar a los sentimientos que Snape profesaba hacía Lily Evans, diciendole que si delataba a uno de sus amigos, ella le odiaría por ello.
Así que aquí se encontraba Albus, en su despacho degustando una de sus mayores debilidades, cuando una luz blanco apareció en medio de su despacho, haciendo que una carta se materializase en medio de su escritorio.
El profesor en vez de mostrarse receloso y cauto, ya que podía ser algo peligroso debido a los momentos que se estaban viviendo, estaba curioso sobre lo que podría contener dicha carta.
Querido Director Dumbledore.
Seguramente se estará preguntando de quien es esta carta y porque la esta recibiendo ¿No?... .Bueno deje que le conteste a esa pregunta. En esta procede de nada más y nada menos que del año 2018, es decir, cuarenta años más tarde del año en el que esta usted ahora. Y se estará preguntando que quienes somos, bueno... no puedo decirle nombres, simplemente le diré que somos la tercera generación, esto es, los nietos de la mayoría de sus alumnos de ese año e incluso ex-alumnos. Y, pues... el asunto de esta carta es para intentar cambiar nuestro pasado, es decir, su futuro, ya que en estos cuarenta años muchos inocentes morirán y muchas familias quedaran destrozadas, además de que ocurrirá una segundo guerra mágica contra Lord Voldemort.
Y como se logrará, pues muy fácil, cuando usted finalice de leer esta carta, un conjunto de siete libros aparecerá en su mesa sobre el niño que consiguió vencer a Voldemort, y mañana 2 de mayo de 1978, aparecerá esa misma persona junto con otras muchas, para así todos juntos al leer los libros puedan enmendar errores, arreglar familias y salvar vidas.
Y sabiendo que aún así dejamos muchas dudas y cuestiones sin responder, que serán respondidas a su debido tiempo. De momento basta con que sepa que mañana tendrá muchos invitados, ya que no solo vendrán los del futuro, sino que tendrá que llamar a una serie de personas cuyos nombres vienen adjuntados en un papel dentro del sobre.
Y con esto querido director nos despedimos.
Travesura realizada.
Los merodeadores 2.0
P.D. Le recomiendo que cuando lleguen los invitados cierre las puertas de Hogwarts para que la información que será revelada no se filtre fuera del castillo.
Y así fue, en cuanto terminó de leer las cartas, un conjunto de siete libros aparecieron encima de la mesa.
Rápidamente le echo un vistazo al título del primer libro, y levantó las cejas impresionado por lo que ponía.
Y como única respuesta, lo que hizo fue llamar a los profesores, para explicarles el importante asunto que iba a acontecer en Hogwarts.
***
... de su interés, ya que no ha sido una simple carta normal sino que se trata de una que procede de nada más y nada menos del futuro, de un futuro que ocurrirá dentro de 40 años...
Si bien el profesor no hubo ni terminado de hablar el revuelo se armó allí. Rapidamente los comentarios acerca de poca salud mental del profesor se hicieron correr como la polvorilla, sobre todo por parte de la mesa de los Slytherin, quienes siempre habían despreciado a el profesor.
Ninguno de los merodeadores ni sus amigos dijo palabra alguna, ni para criticar la salud mental del profesor ni entre ellos, simplemente estaban demasiados consternados ante sus palabras. Cada uno en su mente, ya sea con pensamientos optimistas o pesimistas trataban de comprender las palabras dichas por Dumbledore, y darlas algún tipo de sentido.
El caos siguió campando a sus anchas, hasta que el profesor, varita en mano gritó
- ¡SILENCIOOO! - Y como si de una bombilla se tratase los sonidos quedaron totalmente apagados - como iba diciendo, la carta procede de un futuro en el que según venía escrito, son sus nietos - más miradas de incredulidad, aunque también algunas de felicidad, por lo que esas palabras podrían significar - y en ella dice que vendrán unos visitantes del futuro, pero no el de dentro de cuarenta años, sino el de dentro de veinte años, por lo que no serían sus nietos, sino sus hijos.
Ahora en vez de haber un ambiente de tensión y desconcierto, había uno de felicidad al poder conocer a sus hijos, aunque los de Slytherin seguían mostrándose escépticos y recelosos.
- Una última cosa antes de que lleguen nuestros nuevos invitados - dijo Dumbledore - las puertas del colegio permanecerán cerradas hasta que...
Sin embargo no pudo continuar hablando, debido a que, en mitad del gran comedor una fuerte luz blanca apareció, dejando a más de uno, por no decir a todos, deslumbrados, y de ella aparecieron un montón de personas quienes estaban echas un amasijo encima de la zona principal del comedor, unos sobre otros...

BUENO ESTE ES EL PRÓLOGO DEL QUE ESPERO QUE SEA UNA HISTORIA QUE OS GUSTE.
DEBIDO A QUE OS DARÉ LA OPORTUNIDAD DE QUE ME DIGAIS COMO OS GUSTARÍA QUE FUESE, ES DECIR: DRAMIONE, BLINNY, THEO&LUNA, ES DECIR LAS PAREJAS QUE OS GUSTEN MÁS. O SI QUERÉIS QUE HARRY TENGA ALGUNA HERMANA, O SIRIUS ALGÚN HIJO O QUIEN SEA. LA IDEA QUE MÁS VECES HALLA SIDO ELEGIDA, ESCOGERÉ.
O SI QUERÉIS EL CLÁSICO.
TODAVÍA QUEDA OTRA PARTE MÁS ANTES DE QUE APAREZCAN LOS DE LA SEGUNDA GENERACIÓN, ASÍ TENDRÉ MAS TIEMPO PARA VER COMO ORGANIZARÉ LAS COSAS (SI ES QUE ALGUIEN COMENTA)
Y CON TODO ESTO SOLO ME QUEDA DECIR QUE ESPERO QUE OS GUSTE Y ASÍ ME LO EXPRESÉIS EN LOS COMENTARIOS.



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